viernes, 19 de noviembre de 2010

Tarea política

José Luís Santana Ochoa 
Querer y poder
   
    Justo cuando los diez alcaldes de igual numero de municipios que conforman el estado, cumplen sus primeros trece meses de gestión como tales, apuntados hay ya tiradores a sustituirlos en 2012, entre ellos, panistas y priistas que son los que mayores probabilidades tienen de concretar sus aspiraciones políticas dada su competitividad electoral, sea ésta potencial o probada en lides libradas por otros cargos de las que salieron airosos.
    Para el municipio de Colima, de donde se han proyectado a la gubernatura cuadros tricolores como Rodolfo Chávez Carrillo, Leonel Ramírez García, Arturo Noriega Pizano, Carlos De La Madrid Virgen y Mario Anguiano Moreno, plataforma de lanzamiento de donde es muy probable que salga el próximo gobernador, sabedores de que para que haya 2015 necesitan 2012, quieren y pueden ser presidentes municipales, por el Partido Revolucionario Institucional, el diputado local Federico Rangel Lozano, con licencia para desempeñarse como secretario de Educación; la diputada federal Hilda Ceballos Llerenas; y el secretario de Fomento Económico, Rafael Gutiérrez Villalobos. Los dos primeros ya probados en contiendas electorales; el tercero, aún inédito en este rubro. Por Acción Nacional quieren y pueden lograr lo mismo, Esmeralda Cárdenas Sánchez, delegada en el estado de la Secretaría de Desarrollo Social; y el diputado federal Leoncio Morán Sánchez.
    Los cinco mencionados se ven no sólo en el edificio de Torres Quintero en 2012, sino en Palacio, Casa de Gobierno y Complejo Administrativo en 2015, visión de largo plazo digna de reconocimiento y aplauso porque pensar en grande y querer en grande es condición necesaria para lograr en grande, siempre y cuando tengan con qué ojos y lo hagan saber más allá de sus confidentes que no lo son tanto porque, cuando más les piden discreción, más divulgan sus pretensiones políticas. ¡Luego se llaman a balconeados! Doble juego y discurso que a nadie engañan.
    La próxima contienda por la alcaldía de Colima se pronostica mucho más competida y cerrada que la de 2009 en la que Nacho Peralta salió a la orilla gracias al empuje de la ola anguianista y a que los blanquiazules impidieron la participación de Esmeralda Cárdenas Sánchez. El PAN y PRI postularán a lo mejor que tengan al momento de tomar la gran decisión. El primero, para recuperar una posición que ya fue suya del 2000 al 2006 con Enrique Michel Ruiz y Leoncio Morán Sánchez; el segundo, para retener tan importante bastión.

    Como además de un poco de gracia, cada vez cuesta más obtener los votos que se necesitan para ganar, permaneciendo todos los demás factores más o menos en equilibrio, quien garantice disponer de los recursos económicos suficientes y oportunos para financiar las tareas de activismo y movilización política y electoral, tendrá ventaja sobre los demás. Cierto es que el dinero no es la vida ni garantía de victoria, pero sin él la derrota suele resultar inevitable. Como el entorno para 2012 no será precisamente de vacas gordas, Don Dinero será determinante en la nominación de las candidaturas y el éxito en las urnas. Quienes lo tengan cabalgarán en caballo de hacienda.
   
    En síntesis, para querer y poder, hay que tener con qué invertirle a los proyectos políticos de corte electoral, pues como que la gente ya no quiere trabajar gratis porque se siente utilizada y sabe que sólo voltean a verla como al nopal, cuando quieren su respaldo y su voto. Ahora, quien quiera azul celeste…